
El ácido acetilsalicílico o AAS es un antiinflamatorio no esteroideo de la familia de los salicilatos, usado frecuentemente como analgésico, antipirético, antiagregante plaquetario y antiinflamatorio. Aspirina es el nombre comercial acuñado por laboratorios Bayer para el fármaco. En muchos países sigue siendo una marca registrada de esa empresa, sin embargo, en otros como Estados Unidos, aspirin pasó a ser el nombre genérico de la sustancia. Fue sintetizado por primera vez por Charles Frédéric Gerhardt en 1853. Fue sintetizado con gran pureza en el año 1897 por el químico alemán Felix Hoffmann, de la casa Bayer, siguiendo experimentos anteriores. Sus propiedades terapéuticas como analgésico y antiinflamatorio fueron descritas en 1899 por el farmacólogo alemán Heinrich Dreser. Es el primer fármaco del grupo de antiinflamatorios no esteroideos, AINE. En 1971, el farmacólogo británico John Robert Vane, entonces empleado del Royal College of Surgeons de Londres, pudo demostrar que el AAS suprime la producción de prostaglandinas y tromboxanos. Este analgésico salió al mercado por primera vez en 1899. A día de hoy el 85% de la producción mundial de ácido acetil salicílico se realiza en Langreo, España, en una planta química. Desde allí se envía a diferentes partes del mundo donde se preparan los comprimidos y diferentes formas farmacéuticas en las que se vende Aspirina. Los mecanismos biológicos para la producción de la inflamación, dolor o fiebre son muy similares. En ellos, intervienen una serie de sustancias que tienen un final común. En la zona de la lesión se generan unas sustancias conocidas con el nombre de prostaglandinas. Se las podría llamar también "mensajeros del dolor". Estas sustancias informan al sistema nervioso central de la agresión y se ponen en marcha los mecanismos biológicos de la inflamación, el dolor o la fiebre. El ácido acetilsalicílico actúa interrumpiendo estos mecanismos, impidiendo la producción de las prostaglandinas, por lo que no hay "mensajeros del dolor". Así, gracias a la utilización de la aspirina, se restablece la temperatura normal del organismo y se alivia el dolor. Su ingesta abusiva produce "Nefritis", que son los procesos inflamatorios y/o disfuncionales del riñón. Aunque también en Gran Bretaña y Estados Unidos, se han llevado estudios en los que resulta benéfico para el sano crecimiento del feto en el útero, reducir cáncer rectal y de colon, evitar coágulos potencialmente mortales en los vasos sanguíneos tras determinadas cirugías y reducir la ceguera por la diabetes, enlentecer la formación de cataratas y retrasar ciertas manifestaciones de envejecimiento del cutis.